El Manifiesto Gundemaro

Gundemaro no habla de la muerte.

Habla de mirar con ternura aquello que otros temen mirar.

En Gundemaro nadie nace monstruo. Las brujas cosen los sueños rotos.

Los esqueletos abrazan. Los cuervos acompañan.

Los fantasmas recuerdan. Los dragones protegen.

Las calaveras sonríen. Los demonios juegan.

Las sombras cuidan.

Porque en Gundemaro… nadie merece quedarse solo.

Ni siquiera los personajes que el mundo llama oscuros.

Aquí todos encuentran un hogar.

«No discriminamos a nadie.»

Eso cambia completamente el significado de todo.

La Momerota no da miedo. El Diablo Petit no representa el mal.

Una calavera no representa la muerte. Un cuervo no representa la desgracia.

Todos son habitantes del mismo mundo. Son vecinos. Son familia.